“Sí, por eso le entregas la tarjeta. ¡Zorra!”
—Gracias, pero no es necesario...—respondió Mateo, Dayana lo interrumpió y le tendió la tarjeta mirándolo fijamente.
—¡Insisto!
Él la tomó y ella coqueta le dijo.
—Estaré esperando su llamada.
Se dio la vuelta y se alejó contoneándose. Sofía notó que él se guardó la tarjeta en el bolsillo de su chaqueta y ella le dijo.
—La señora Torres es la pareja sentimental de Vicente Rivas, el dueño de la Multinacional Rivas.
Verónica agregó.
—Es verdad,