Mundo ficciónIniciar sesiónWilliam
Dejó caer el teléfono, incapaz de moverse siquiera. Se sentó en el suelo, dejando esas palabras sumergirse en su mente, como clavos que penetraban en su ser.
No estaba molesto. Sabía que no tenía derecho a estarlo. Henrik la había amado desde que la conoció, y a diferencia de él, no le había causado una herida a su corazón. Aunque le doliera demasiado admitirlo, Henrik la merecí







