Mundo ficciónIniciar sesiónAtina
Cada paso hasta la sala se sintió eterno, como si de pronto mis pies pesaran demasiado, o el pasillo ahora tuviese cinco veces su longitud. Mi corazón latía desbocadamente; y mi manos sudaban, lo que no era normal en mí. Me detuve frente al espejo en una de las paredes, suplicante en mi semblante no delatara mis emociones. Pero era inútil, estaba bastante pálida, por lo que lucía enferma.
Bueno, tampoco me s







