POV: Catalina
El agua del grifo corría.
No para lavarme. Sino para ahogar el sonido.
Estaba sentada en el suelo frío del baño de invitados, con la espalda apoyada contra los azulejos de mármol negro.
Me había metido el puño en la boca.
Estaba mordiendo mis propios nudillos para no gritar.
Las lágrimas me quemaban la cara. No eran lágrimas bonitas. Eran lágrimas feas, espesas, saladas. Lágrimas de una niña que se ha perdido en el bosque y sabe que el lobo la ha encontrado.
—Lo siento... —gemí co