POV: Dante
El pasillo de la planta 12 del hotel Rove estaba sumido en un silencio artificial, amortiguado por la moqueta sintética y el zumbido constante del aire acondicionado central. Era un silencio que Dante Moreno conocía bien. Lo había escuchado en hoteles de Bagdad y en pensiones de Caracas.
Era el silencio antes del disparo.
Dante se ajustó la correa de su bolsa de equipo al hombro. Le pesaba. Llevaba horas caminando por el puerto, documentando la corrupción bajo el sol abrasador, y su