POV: Dante
El mar estaba negro como la tinta.
La lancha rápida Zodiac cortaba las olas sin luces de navegación. El único sonido era el ronroneo bajo de los motores de grado militar, diseñados para ser invisibles al oído y al radar.
Dante Moreno se agarró a la cuerda de seguridad.
El agua salada le golpeaba la cara, escociendo en su labio partido y en los cortes de sus nudillos. Sus costillas, vendadas bajo un chaleco táctico que Sera le había obligado a ponerse, le gritaban con cada salto de la