POV: Layla
El amanecer sobre el Golfo Pérsico pintaba el cielo de violeta y oro.
Pero en la suite del Hotel Benedetti, las cortinas estaban cerradas.
La única luz provenía del muro de pantallas que Zara había montado.
Layla Amara Al-Qasimi estaba de pie en el centro de la habitación. Llevaba una bata de seda negra y sostenía una taza de café que ya no estaba caliente.
Miró el reloj digital en la pared.
06:00 AM - Dubái. 03:00 AM - Londres. 22:00 PM - Nueva York.
Era la hora bruja. El momento exacto en que los mercados financieros de Asia abrían, los editores de Europa se despertaban y los fiscales de América cerraban sus casos.
Layla miró a sus hermanas.
Zara estaba tecleando códigos de liberación final. Vivienne estaba al teléfono con La Haya. Sera estaba monitoreando las redes sociales.
Faltaba Catalina.
Cat estaba en el mar, huyendo de la isla, sola en la oscuridad.
Layla apretó la taza.
—Por ti, Cat —susurró.
Se giró hacia el micrófono abierto que conectaba con los servidores de p