40. Un tercero ilusionado por un fantasma
Eso es imposible, es lo primero que piensa Altagracia al ponerse de pie.
Lo único que hace Gerardo es mentir para beneficiarse de su muerte, porque a él no le duele absolutamente nada lo que le sucedió.
Si él fue quien ordenó su muerte. ¿Por qué habría de importarle ahora? ¿Arrepentimiento? Sólo es mentira. Un hombre desalmado como él, despiadado como ninguno otro. Sus comentarios los hizo por la eterna confrontación y rabia que le tiene a Ignacio.
Altagracia usa sus palmas para inhalar y exhal