126. El último enemigo casi caído
Aleida está con Azucena en la sala. Ambas hablan para ellas mismas con expresiones iguales, duda y escepticismo. Gerardo se quedó en el cuarto junto a Matías mientras prepara la comida a su bebé. No la dejó terminar luego de su propuesta, como si no fuese suficiente el beso y las palabras.
—¿El bebé está dormido? —pregunta Aleida al verla llegar—. Mi nieto, quiero cargar a mi nieto.
—Es hermoso, abuela. Matías es precioso —Azucena intenta sonreír, dejando atrás un momento el tema de Aracely y