~~~
Ana.
Y en medio del terror puro que invade todo mi cuerpo, saco las fuerzas de donde no tengo y trato de arrastrarme por el suelo como puedo, mientras él me toma por las piernas con su cámara puesta en un rincón lista para grabarme.
― ¡Pobrecilla, todavía cree que puede escapar de mí! ―canturrea burlón, mientras me vuelve a patear y ahora quiere ponerse encima de mí, arrancándome la blusa, dejándola hecha girones, al tiempo que recuerdo que tengo algo en el bolsillo, un puñal, algo que me p