~~~
Levy.
En cuanto noto que la bruma empieza a entrar por la habitación, no me lo pienso dos veces y pongo a Ana a buen resguardo, introduciéndola por el pasadizo en la pared.
No le mentí a Ana cuando le dije que lo más importante para mí son nuestros hijos, así que la guío por el camino que conduce a su nueva recámara, la que compartía con ellos, y en cuanto entramos ella se sorprende.
Y luego, se ríe.
―Y yo que creía que estaba a salvo de tu presencia en mi habitación y ahora me doy cuenta d