Pero últimamente…
—No creo que se trate de eso —dije.
Gabriel soltó una risa corta por la nariz.
—¿Ah, no? ¿Entonces de repente decidió abrir las alas después de cinco años siendo la Luna perfecta? —negó con la cabeza—. La gente no cambia así, Alexander. No sin una razón. Si no está jugando contigo, entonces quizá esté viendo a alguien más. Incluso a esa mujer.
Esa mujer…
¿Me estaba equivocando al pensar que Ella sentía algo por Liam? ¿Y si desde el principio se trataba de una mujer?
Sin querer,