—Lo siento —susurré—. Debí esperar a que llegaras a casa antes de...
No pude terminar la frase. Hice un gesto hacia todo el equipo médico que nos rodeaba. Si hubiera esperado a escuchar a Alexander en vez de dejarme llevar por el pánico, nada de esto habría ocurrido. El procedimiento ni siquiera había funcionado. Nuestro Vínculo de pareja seguía sin restaurarse y mi madre había muerto.
—Tenías motivos de sobra para dudar de mí —dijo Alexander con firmeza.
Me tomó el rostro entre las manos y me o