—¿A quién le importa? ¿A quién le importa? —repitió una de las criadas con un bufido mientras sacaba su teléfono.
La observé deslizar los dedos por la pantalla varias veces antes de girarlo hacia mí.
—A todo el mundo le importa, Stella.
Me incliné para mirar y sentí cómo el estómago se me hundía.
Y tenía razón.
La mitad de las manadas ya se habían unido a un nuevo hashtag:
#stellanightforluna
Había cientos, quizá miles, de publicaciones bajo esa etiqueta. Todas compartían imágenes de lo ocurrido