Perspectiva de Sophia
—Simplemente no entiendo cómo pudo elegirme a esa Omega desconocida en lugar de a mí—se quejó Sophia, apretando con fuerza la copa entre los dedos—. He estado esperando por él desde que éramos niños... ¿y qué he conseguido a cambio? Una humillación pública. Eso es todo.
Terminó su martini de un solo trago y chasqueó los dedos para pedir otra copa. No se le escapó la forma en que sus “amigas” se miraron entre ellas, intercambiando miradas incómodas. Aunque fingieran preocupa