Perspectiva de Ella
En cuanto pronuncié aquellas palabras y vi la expresión de sorpresa y dolor en el rostro de Anya, supe que había cometido un error.
¿Qué había hecho?
¿En qué momento había dejado que mi loba tomara el control hasta ese punto? Había estado a punto de destrozar el vestido de novia de mi amiga.
—Stella... ¿lo amas? —susurró Anya, llevándose una mano al pecho—. ¿Te refieres a...?
—A Liam —respondí demasiado rápido, sintiendo cómo el calor me subía al rostro—. Hablaba de Liam. Su