Perspectiva de Sophia
Sophia tropezó mientras corría hacia el bosque, jadeando. Lágrimas calientes de pura rabia corrían por sus mejillas mientras se apoyaba contra un árbol, presionando las palmas con tanta fuerza contra el tronco que la corteza se le clavó en la piel.
Humillada.
Eso era lo que era ahora.
Había pasado la mayor parte de la noche recorriendo el claro, buscando a un renegado solitario. Cuando por fin logró atraer a la bestia de vuelta al festival, pensó que todo saldría exactamen