Iba a prepararme para dormir cuando Liam llegó. Era demasiado tarde para una visita normal.
Solo con verle la cara supe que algo iba mal.
—¿Qué pasa? —pregunté, incorporándome en la cama.
Liam cerró la puerta detrás de él.
—Ha habido un problema en la frontera norte. Alexander fue a encargarse.
Mi corazón dio un vuelco.
—¿Qué clase de problema?
—Renegados. Un grupo tomó una propiedad en la frontera. Cuando los guerreros de Ashclaw fueron a sacarlos, se puso feo. Alexander tuvo que ir él mismo… y