Perspectiva de Ella
Durante la semana siguiente, Anya y yo estuvimos trabajando en el vestido para el evento benéfico. Aunque, siendo sincera, yo apenas hacía más que acompañarla y darle ánimos. La verdadera habilidad para ese tipo de cosas era completamente suya.
Anya diseñó un hermoso vestido de noche, elegante y sencillo, que podía adaptarse a casi cualquier ocasión. La tela suave y sedosa que había elegido caía con delicadeza sobre el maniquí, y hasta había ahorrado cada centavo de su próxim