Perspectiva de Ella
La resaca no era lo peor que me esperaba al despertar a la mañana siguiente. De hecho, el dolor punzante que me atravesaba la cabeza y la sensación áspera de mi garganta seca casi resultaban una distracción bienvenida frente al caos que se agolpaba en mi mente.
Abrí los ojos todavía con la ropa de la noche anterior puesta y la marca de la almohada en la mejilla, pero apenas tuve tiempo de notar mi propio estado antes de que los recuerdos regresaran de golpe, arrastrándome com