Perspectiva de Ella
Los guardias apenas se molestaron en mirarme. Su actitud despectiva hizo que mi loba se erizara de inmediato, y levanté aún más la barbilla mientras enderezaba los hombros.
—Soy la Reina Luna. Tengo que entrar a esa coronación.
Los dos guardias intercambiaron una mirada, luego volvieron a observarme de arriba abajo, deteniéndose en mi vestido destrozado y manchado de aceite con evidente sospecha. Tal vez hacía apenas media hora había parecido una futura reina, pero ahora no e