Perspectiva de Ella
El chico nuevo de la clase era raro, o al menos eso decían los otros niños.
Decían que era demasiado callado, que se quedaba mirando demasiado tiempo, que su obsesión con los avioncitos de papel era exagerada. También decían que no jugaba con ellos en el recreo porque siempre terminaba arruinando los juegos con sus rarezas.
Y entonces la maestra lo sentó a mi lado. Vi esos grandes ojos azules y la forma en que su rostro se iluminó cuando me vio doblando un avioncito de papel