Mundo de ficçãoIniciar sessãoAstrid seguía mirando a la otra mujer con más confusión que otra cosa, casi había estado segura de que era Elisa, por un momento lo pensó de verdad, ¿Y si se había equivocado? ¡Oh, no, Mikel! ¡Mikel la odiaría, estaba acabada!
— No comprendo su risa, ¿Qué es tan gracioso?
— Es que es tan improbable que suceda una cosa así, esa mujer de la que me habla debió ser muy est&uac