James se apresuró a buscar una salida, la sujetó con fuerza de la mano y la mantuvo muy cerca, cubriéndola en todo momento con su cuerpo en una actitud protectora que no le conocía hasta ahora.
— Es mejor que salgamos como entramos — ella le susurró al oído cuando debieron pegarse al muro uno contra el otro para ocultarse de los guardias — será más fácil si cada cual sale solo.
James la miró como si se hubiera vuelto loca.
— ¡No voy a dejarte aquí para que te atrapen! — musitó por lo bajo en ac