Isabella abrazó su brazo con emoción y le preguntó rápidamente:
—¿De dónde viene usted maestro? ¿Del cerro de los Cerezos? ¿Vienes solo? ¿Y los otros?
Maestro le dio un golpecito en la cabeza, con una mirada llena de cariño:
—Tus compañeros no regresaron al cerro de los cerezos, se fueron en cambio a Villa Desamparada. En cuanto a tu compañera, Estrella, llegará en unos días. Ella regresó del Pastizales de Arena y ha estado vigilando los movimientos enemigos. Según sus cartas, parece haber reco