Si se hubiera tratado de otra pareja, El mayordomo Eduardo nunca habría permitido que un hombre y una mujer solteros se quedaran solos en una habitación. Habría insistido en que varias sirvientas los acompañaran.
Mas sin embargo, uno se dirigía al otro como “general” y “comandante”, lo que significaba que seguramente iban a discutir asuntos militares. ¿Cómo podrían los sirvientes enterarse de esos temas? Así que, tras servir otra tetera, el mayordomo Eduardo despejó la sala, cerró la puerta y or