Sin embargo, aunque estaba conmovida, Isabella rechazó la propuesta:
—El decreto de Su Alteza establece que debo encontrar esposo en tres meses. Creo que su intención es designar un heredero para el título. Así que, aunque el mariscal y yo fingiéramos un matrimonio, dudo que el Su Alteza el Rey lo permita.
Benito de la Torre Montemayor no esperaba esa respuesta. Parecía que ella aún no entendía bien al emperador. Después de reflexionar un momento, hizo un gesto tranquilizador con la mano.
—Eso