Mundo de ficçãoIniciar sessãoNefer sintió una mano sobre su nalga en medio de la tienda y en vez de molestarse se sonrojó. El gran hombre a su lado apenas era consiente que estaban en un lugar público. Típico de él. Llevó los dedos a su mejilla para encontrarla caliente. Después de la polémica declaración del dios no paraba de ponerse como un tomate cada vez que la tocaba o miraba. La vergüenza la recorría y la hacía sentir como un adolesce







