Parte IX.- La Cumbre del Campeón.
Cayó la noche y el bullicio del bar disminuía poco a poco. Aún me encontraba sentado en aquella sala, mirando las runas de mi muñeca y pensando en lo que acababa de pasar. Esto no era para nada lo que tenía planeado, pero al final terminé aceptando todo lo que sucedió.
Honestamente, pude haberme negado; pude haber salido de aquel bar en lugar de mostrar mis poderes a ese enano, pero por alguna razón me sentía mal faltando a la promesa que le había hecho a Sora.
Sí, lo sé. Técnicamente yo no