PUNTO DE VISTA DE HELENA
Nuestra pequeña aventura pasó desapercibida. Tal parece que mi ropa de chico no era algo que alertara a nadie en la casa de la manada. Anya y yo volvimos a la ciudad.
- Siento haberte pedido que hicieras esto, Anya… Estuvo mal - Le dije
- No te preocupes por eso, Helena… fue divertido. Menos la parte en la que casi mueres… y bueno, también que Ethan nos haya regañado.
- ¿Desde cuándo tiene Ethan a su lobo? Él aún no cumple los diecisiete, siquiera… - dije
- Pues… hace