Capítulo 29. Dos adversarios y una apuesta
Nero dio unos cuantos pasos de un lado a otro con una mano en la cintura y la otra apretando los dedos entre las cejas mientras Henry lo observaba con atención e incertidumbre hasta que finalmente suspiró y se acercó a su amigo con esa sonrisa acusatoria, y le palmeó el hombro
—¿De verdad estaban hablando de estrellas o de alguien especial? —Henry le preguntó con ironía, pero realmente interesado en esa conversación—. ¡Porque acabo de ver que hablaban de la misma mujer y le diste el cuchillo b