Martín tenía una expresión fría y le dijo a Sergio que se acomodara en el asiento trasero o se bajara del auto. Sergio lo ignoró, sacó su teléfono y empezó a ver videos, fingiendo no saber nada. Luna estaba tan enojada que deseaba darle una patada. Ni siquiera Julián pudo aguantarlo más, así que golpeó la ventana y le dijo que un hombre debía comportarse como tal, no ser un pillo. Pero todos subestimaron la desfachatez de Sergio. Estaba ahí sentado, mirando su teléfono, como si fuera sordo.
—Ser