Cuando la gente que estaba afuera de la puerta escuchó que estaba despierta, entraron corriendo.
Hernán se lanzó frente a mi cama y me preguntó con urgencia:
—Luna, ¿cómo estás?, ¿hay algo incómodo? Lo siento, no me lo esperaba. Algo salió mal con el plan, era muy urgente, y se discutía una solución todo el tiempo, y el resultado fue ... Luna, lo siento, yo, realmente no era mi intención. Ya sabes, a quien no puedo permitirme lastimar eres a ti.
Hernán estaba muy malparado.
El traje estaba ra