MILENKA
Despierto agotada, una nueva pesadilla me atesora y no resisto la sensación asfixiante que me provoca escalofríos. Me incorporo al mismo tiempo que tengo el coño húmedo, no me voy a mentir, pese a que Levi me violó, debo admitir que llegó un momento en el que lo disfruté y gemí como zorra cuando me penetraba.
Me pongo de pie, me dirijo a la ducha, la cabeza me da vueltas y siento que el aire me falta cuando veo las marcas que dejó en mi cuello, los golpes en el rostro, la rabia me lle