NICOLA
Aprieto el volante con fuerza mientras manejo y piso el acelerador, estoy ardido, me han acorralado como si yo fuera el ratón y ellos los gatos. Ni siquiera puedo pensar con claridad en estos momentos, solo sé que me he colocado la cuerda yo solo.
Minutos antes…
Observo con detenimiento como tanto mi padre como el de Milenka, se toman el tiempo necesario para molestarme, saben que soy impaciente y aún no me dicen por qué me han dejado libre, mucho menos porque estamos en la casa de la