NICOLA
Termino de firmar los documentos que Bea dejó sobre mi escritorio hace un par de horas, levanto la mirada con discreción, ella mantiene su atención en el ordenador que descansa sobre sus piernas.
Detallo su rostro, su nariz respingona, el labio partido que tanto me enloquecía en el pasado probar, sus ojos verdes eléctrico, su cabello rubio le da el toque perfecto, no me doy cuenta de que estoy caminando por terrenos peligrosos, hasta que siento la polla endurecida.
Me remuevo incómo