Capítulo 23 – Esto complicará aun más las cosas.
Eileen se dio la vuelta en la cama y abrió los ojos lentamente. Le dolía la cabeza y los párpados le resultaban pesados.
Frunció el ceño al verse en la habitación principal y no en el dormitorio que solía ocupar cada noche, a tan solo unas puertas del despacho de Joseph.
Sorprendida, se incorporó en la cama y miró hacia su derecha, donde se encontró con que Joseph estaba sentado en una butaca junto a ella.
—Por fin despiertas —dijo el hombre, que se notaba que no había dormido en toda la noche,