—¿Qué haces aquí? —repitió Eileen con frialdad.
Realmente, si bien había sido una sorpresa que Charles se encontrara en Sentosa, al mismo tiempo que ellos, no podía ignorar el hecho de que todos los medios se habían hecho eco de su viaje —lo había visto esa misma mañana en las redes sociales— y no era muy difícil que su exmarido hubiese dado con ellos.
—Pues estoy de vacaciones —respondió el hombre, como quien no quiere la cosa.
—Ah, ¿sí? ¡Qué coincidencia! —dijo Joseph destilando celos en ca