Capítulo 74. ¿Está aquí?
—Cierra las cortinas, Luca. Ahora. No dejes que salga ni un rayo de luz —dijo Aletta con voz seca.
Sus manos aseguraban la puerta principal una y otra vez. Sus dedos temblaban, fríos, y el sonido de la llave chocando contra la cerradura le retumbaba en los oídos. Sentía como si estuviera invitando al peligro.
Luca reaccionó de inmediato. Tiró de las gruesas cortinas, cubriendo cada rendija. El apartamento, que normalmente se sentía como un hogar, de pronto se volvió opresivo.
En la habitación,