17. PROMETIDA ESPRESSO
EL
Su habitación tenía un espacio amplio, todo lucía pulcro y ordenado. Tenía un estilo muy clásico pero nada ostentoso, Pero su cambiador era otra historia.
Vi la armadura en el espacio entre el tocador y el muro, iluminado desde el techo dándole una apariencia única, “Sin duda está orgullosa de esa armadura, eres todo un caso”. Reconocí de inmediato el diseño. La recordé en la cima de la colina.
-vaya…- seguía parado ahí viendo la hermosa armadura y el vestido bajo de él; pero la lanza, vaya