Mundo ficciónIniciar sesión—El avión surcaba el Atlántico como una flecha de plata en la oscuridad. Lucía miraba por la ventanilla, observando las nubes que se extendían bajo ellos como un mar de algodón. Adrián estaba sentado a su lado, sus dedos entrelazados con los de ella, pero su mirada perdida en algún punto del horizonte.
Victoria dormía en el asiento delantero, agotada por las horas de investigación y planificación.







