Desde el primer día en que se habían besado, todo marchaba sobre ruedas,si bien en el trabajo mantenían la compostura, fuera de allí el cuento era otro.
Alonso era quien se dedicaba a llevarla y traerla pero ahora al menos se habia limitado a esperarla en el auto, el consideraba que con lo que había hecho el primer día al joven hijo heredero de Rafael Santoro le había quedado más que claro que no tenía chance alguna con Anna.
En cuanto a Fernando, no había vuelto a aparecer ni a llamar así que