Capítulo 228 Ojo por Ojo.
Vanesa estaba aterrada. Durante toda la noche en medio de plena osuridad, oía a las ratas caminar por todos lados, algunas hasta le pasaban por encima de las piernas.
Se arrinconó contra la pared, agarrándose las piernas con los brazos y poniendo su cabeza sobre sus rodillas. Había pedido ayuda hasta el cansancio, pero solo escuchaba un silencio atroz.
_ M*ldita sucia..._ musitó mientras lloraba _ me las vas a pagar.
Se estaba muriendo de sed, pero no había agua en el lugar, también se sentía