Capítulo 135 No hay ni habrá otra.
Anna sin duda era una pésima corredora, pero en ese momento, tenía tanta prisa que puso todo de sí para alcanzar a su hombre, si él había ido hasta allí era por ella, ya no tenía dudas y como le había dicho Frank: no podía perder a su amor por no saber como enfrentarlo.
Lo vió a lo lejos, él se estaba subiendo a su auto ella se detuvo, le dolían los pies por correr descalza.
_¡Alonso!_ gritó con todas sus fuerzas.
El hombre se dió vuelta, en medio de la noche y Anna no siendo muy alta y estan