Capítulo 116 Aprender a valorarse.
Eugenio observaba atentamente a Alonso. Habían pasado cinco minutos y él permanecía en silencio mirando a la nada, prácticamente tirado en un sillón. Era evidente que no quería estar allí, pero por alguna razón había ido igual.
El psicólogo carraspeó.
_ Bien Alonso, veo que hoy deberé interpretar tu silencio_ dijo de manera amable.
El abogado lo miró un instante y resopló.
_ ¡No tengo nada para decir, días atrás vine aquí buscando ayuda para hablar con Anna y no sirvió para nada!_ dijo enojado.