Capítulo 106 El uno para el otro.
Anna se quedó petrificada. Ahí estaba él, imponente, con el semblante sombrío pero extremadamente hermoso y su postura seductora. Estaba visto que el Alonso angustiado y suplicante de los días anteriores se había ido para transformarse en el que la había conquistado en los primeros tiempos.
_ No..._ balbuceó ella_ no te acerques.
Había cierto recelo en su mirada, por no decir pánico, verlo de esa manera a Alonso le derribaba toda la seguridad que tenia.
_ Tenemos que hablar_ le dijo él tomándo