Capítulo 105 Ni flores ni poemas.
Alonso no estaba para nada de acuerdo con alejarse y lo demostró con sus acciones. Habían pasado dos días y ante el silencio de Anna el decidió tomar cartas en el asunto.
En la tarde el encargado del lugar le avisó a Anna que traían algo para ella. La joven abrió grande sus ojos del asombro, aceptando el envío.
De repente el departamento de la chica se halló inundando de bellas y delicadas rosas rojas y rosas, tulipanes rojos y blancos y en medio de todas una imponente orquídea Cattleya en colo