La puerta principal se cerró de golpe con tanta fuerza que la lámpara tembló.
Alice se sobresaltó en los brazos de Lily, con un jadeo agudo escapó de ella al apretar los dedos en la tela de su camisa. Lily giró instintivamente, protegiéndola, mientras una mano ya acariciaba la espalda de Alice con movimientos lentos y relajantes.
No necesité mirar para saber quién era.
Ella.
Sus tacones golpearon el suelo de mármol como disparos al entrar furiosa, dejando tras de sí un ligero aroma a vino y per