Mundo ficciónIniciar sesiónJamás tuve ocasión de consultar a Tilda.
Mael se marchó con sus sobrinos al día siguiente, a reunirse con los demás en el Atalaya, y la reina me llamó a desayunar con ella, Fiona y Ronda.
—Gaida está ansiosa por conocer tu nuevo hogar, hija —le dijo a Ronda tan pronto nos sentamos a su mesa, cada una con uno de sus bebés en el regazo porque eran tan adorables que no podíamos resistir la tentación d







