Mundo ficciónIniciar sesiónRisa ayudaba a bañar a los cachorros y yo trabajaba con mis hermanos cuando madre me llamó a sus habitaciones. Me invitó a sentarme con ella frente al fuego, sin decir palabra mientras Lenora nos servía el té. A pesar que nadie más podía escucharnos, aguardó a que mi hermana nos dejara a solas. La forma en que respiró hondo me causó aprensión.
—Alanis ha concebido —dijo sin rodeos, con acento grave.
Me retrepé en el sillón de pura sorpresa.
—La vi entregarte tres cachorro







